God bless the United States of America, God bless the new President!

Hoy nos reunimos porque hemos elegido la esperanza sobre el temor, la unidad de propósitos sobre el conflicto y la discordia. Hoy hemos venido a proclamar el fin de las quejas mezquinas y las falsas promesas, de las recriminaciones y los dogmas caducos que durante demasiado tiempo han estrangulado a nuestra política.

Al reafirmar la grandeza de nuestra nación, somos conscientes de que la grandeza nunca es un regalo. Debe ganarse. Nuestro camino nunca ha sido de atajos o de conformarse con menos. No ha sido un camino para los pusilánimes, para los que prefieren el ocio al trabajo o buscan sólo los placeres de la riqueza y la fama. Más bien, han sido los que han asumido riesgos, los que actúan, los que hacen cosas -algunos de ellos reconocidos, pero más a menudo hombres y mujeres desconocidos en su labor, los que nos han llevado hacia adelante por el largo, escarpado camino hacia la prosperidad y la libertad.

Recordad que generaciones anteriores se enfrentaron al fascismo y al comunismo no sólo con misiles y tanques, sino con sólidas alianzas y firmes convicciones. [¿Cómo interpretarán esto nuestros retroprogres patrios?]

La pregunta que nos hacemos hoy no es si nuestro gobierno es demasiado grande o pequeño, sino si funciona -ya sea para ayudar a las familias a encontrar trabajos con un sueldo decente, cuidados que pueden pagar y una jubilación  digna. Allí donde la respuesta es sí, seguiremos avanzando y allí donde la respuesta es no, pondremos fin a los programas. Y a los que manejamos el dinero público se nos pedirán cuentas para gastar con sabiduría, cambiar los malos hábitos y hacer nuestro trabajo a la luz del día, porque sólo entonces podremos restablecer la confianza vital entre un pueblo y su gobierno.

No vamos a pedir perdón por nuestro estilo de vida, ni vamos a vacilar en su defensa, y para aquellos que pretenden lograr su fines mediante el fomento del terror y de las matanzas de inocentes, les decimos desde ahora que nuestro espíritu es más fuerte y no se lo puede romper; no podéis perdurar más que nosotros, y os venceremos.

No, no me he vuelto loco ni he sido infectado por esa extraño virus que se extiende como la peste y que ya ha sido catalogado como obamanía. Barak Hussein Obama no fue “mi candidato” en estas elecciones, bien lo sabéis quienes seguís este pequeño espacio de la blogocosa. Pero cuando un presidente es elegido en Estados Unidos todo el país lo asume como propio, porque deja de ser candidato de su partido para pasar a representar a todo un país, y como tal lo vive el nuevo presidente, deja de ser de los suyos para pasar a ser de todos y cada uno de sus ciudadanos. Su presidente y su comandante en jefe. ¡Cuánto tenemos que aprender en nuestro país!

Y porque del futuro de Estados Unidos depende, también, el futuro de España y de todo el mundo, le deseo a Obama  lo mejor, que sea un fantástico presidente, que haga historia, buena historia. Porque será decisivo para todo este mundo que habitamos y compartimos. Porque su bien será nuestro propio bien, su beneficio un beneficio para todos.

God bless the United States of America! God bless the new President!

12 Responses to “God bless the United States of America, God bless the new President!”


  1. 1 Elentir enero 21, 2009 a las 9:33 pm

    Desde luego, las formas y las tradiciones políticas que tienen en EEUU les dan mil vueltas a las de aquí. Con todo, yo no me fío para nada de Obama…

  2. 2 Hurssel enero 21, 2009 a las 9:44 pm

    Elentir, y haces bien en no fiarte. Yo tampoco lo hago… Por eso pido lo mejor para EEUU, porque los estadounidenses la van a necesitar… Y el progreso de esa gran nación también será progreso para nosotros, si conseguimos que el simple que nos gobierna deje de hacer el canelo.

    EEUU es una gran nación. Espero y rezo por que siga siéndolo

  3. 3 No a todo enero 22, 2009 a las 12:14 am

    Suscribo tu post de la cruz a la raya.

  4. 4 No a todo enero 22, 2009 a las 12:16 am

    Pues sí que me quedó seco el comentario, vaya por Dios.

    Un saludo, Hurssel.

  5. 5 McCourtain febrero 4, 2009 a las 4:22 pm

    Parece que medio planeta está encandilado con el acto que ayer tuvo lugar en Washington y que tuvo como protagonista a Barack Hussein Obama. Fue más de lo mismo, un acto hollywoodiense. Me llamó la atención que en una toma de Gobierno de una nación occidental, en donde se representa al conjunto de sus ciudadanos, ya no es que salga el pastor evangélico de turno…es que SALEN DOS!!! y se rezan un Padrenuestro. Una democracia que no es laica es una democracia coja. Las creencias son un tema personal y se han de respetar. Para ello están las iglesias u otros lugares de reunión para el culto, pero no en una toma de Gobierno. Me pareció un acto fundamentalista.
    El discurso, objetivamente hablando, no fue para tanto. Rebosaba paternalismo y… “¡Tira del tópico, que en USA funciona!”
    El frío que había debió de ser tremendo, pero sus asesores le recomendaron “Quítate los guantes y no te escondas bajo gorros, guantes y
    bufandas”. Mostró humildad, honestidad, capacidad de escucha y mucho liderazgo, que es lo que occidente necesita.

  6. 6 Aprendiz de Troll febrero 5, 2009 a las 4:24 pm

    Estoy de acuerdo con lo del laicismo, y sobre lo del discurso, ya hace tiempo que la política se confunde con la publicidad.

  7. 7 Hurssel febrero 6, 2009 a las 4:28 pm

    McCourtain, ya lo comentamos. Los pilares de los USA son inimaginables para un europeo viejo. Obama recurre a sus tres fundamentos nacionales de coexión: bandera, carta fundacional y Dios. Y los tres cumplen la misma función.

    Aprendiz, sinceramente, prefiero nuestro concepto constitucional: aconfesionalidad. Es mucho más aséptico, aideológico y ofrece libertad. El de laicismo no.

  8. 8 Aprendiz de Troll febrero 6, 2009 a las 5:13 pm

    Para mi son sinónimos

  9. 9 Hurssel febrero 6, 2009 a las 5:45 pm

    Pues lo siento, pero no. No es lo que sea para cada uno, es lo que es en realidad:

    laicismo.

    (De laico).

    1. m. Doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, y más particularmente del Estado, respecto de cualquier organización o confesión religiosa.

    aconfesional.

    1. adj. Que no pertenece o está adscrito a ninguna confesión religiosa. Estado, partido aconfesional

    La segunda reconoce sin casarse; la primera simplemente omite y echa fuera.

  10. 10 Aprendiz de Troll febrero 7, 2009 a las 1:49 pm

    A mi mientras me quiten la crucecita esa de la declaración de la renta, dejen de tocar las narices con lo de la educación para la ciudadanía, y dejen de meterse en política, yo estoy contento.

  11. 11 Hurssel febrero 8, 2009 a las 5:52 pm

    Aprendiz, nadie te obliga a poner la crucecita. Pero déjame a mí ponerla si quiero hacerlo. Y ojalá hubiese más crucecitas, para la financiación de partidos políticos, de sindicatos, a la SGAE,… en lugar de darles mi dinero directamente y sin mi consentimiento.

    Por cierto, ¿por qué la Iglesia no puede meterse en política? ¿Qué dirías tú si alguien te prohibiese meterte en política?


  1. 1 Lincoln, Obama y yo : No a todo Trackback en enero 22, 2009 a las 2:36 am

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